Lucha y tambores senegaleses en Lavapiés
En medio de las “castizas” fiestas de San Cayetano, una singular muestra de la cultura senegalesa se exhibió en el barrio multicultural de Lavapiés.
La lucha, el deporte nacional de Senegal, una especie de lucha grecorromana captó la atención de todos los espectadores y transeúntes de una de las plazas contiguas a la de Agustín Lara. Al son de los tambores y el canto de las mujeres, los gladiadores africanos mostraron su fuerza y valentía.
Bañados en leche, agua y harina, para la buena suerte, los luchadores se preparaban para cada round de la pelea con saltitos de un lado a otro y vistiendo un taparrabos blanco para protegerse de los golpes bajos. Mientras en el campo se sentía el nerviosismo de los contendientes, en el público se vivía una auténtica fiesta amenizada con el ritmo de los tambores africanos.
En Senegal, muchos jóvenes aspiran a ser luchadores como una forma de ascender socialmente y salir de la pobreza. A través de este deporte, más importante incluso que el fútbol, el luchador se juega además el honor de su pueblo. Algunos ahorran de esta forma para emigrar hacia Europa. Según datos de la Consejería de Inmigración, en España residen 36.955 senegaleses, de los cuales 2.310 viven en Madrid.
Aquella tarde en Lavapiés, estos jóvenes más que jugarse el honor, se divirtieron y salieron de la rutina del día a día, para ofrecer al diverso público una muestra de su riqueza cultural y de sus artesanías y manualidades.
Al día siguiente, mientras, algunos vecinos de Lavapiés rezaban en la iglesia a San Cayetano, el retumbe de los tambores senegaleses se escuchó de nuevo con una fuerza y ritmo contagiantes, ensalzado con los acrobáticos movimientos de los bailarines y la alegría del público.
Así, a pesar de las protestas de algunos vecinos de Lavapiés debido a la decisión del Ayuntamiento de publicar también en chino y árabe los carteles de las fiestas de San Cayetano y San Lorenzo, lo que no se pudo evitar para desgracia de los que defienden que estas fiestas deben ser “castizas”, fue que se incluyeran actividades culturales para todos los residentes del barrio, que aunque profesen distintas religiones, son también parte de esta sociedad mestiza.
Fotos: Gabriel Barrios, Gustavo Corvalán y Mario Peralta. Video: Neistlein Martinich Texto: Diana Suárez